Miércoles de fábula

EL ELEFANTE

Era un elefante muy bebé al que ataron a una cadena muy pequeñita. El elefantito tiró y tiró durante horas, días, semanas, hasta que se rindió, pues sabía que no había nada que hacer.

Pero el pequeño elefante creció y era cada vez más fuerte. Pero seguía atado a la misma cadena. Una cadena muy pequeña para su tamaño de ahora, que solo con dar un paso se hubiera roto. Pero el elefante se creía que no podía huir y nunca más lo intentó…

 

¿Alguna vez os habéis sentido como el elefante?

¿Qué habéis hecho?

elefante
campo de dibujos animados

LA FUERZA DEL CARIÑO

Había una vez dos niños que jugaban en una laguna helada. Era una tarde nublada y que hacía mucho frío. Ellos eran felices y jugaban sin preocupación. De pronto, el hielo se rompió y uno de ellos cayó al agua helada. El otro niño, viendo que su amigo tenía problemas bajo el hielo, cogió una piedra y empezó a golpear el fuerte hielo hasta que finalmente consiguió romper la capa y salvó a su amigo.

Cuando llegaron los bomberos, no daban crédito de que él solo hubiera logrado esa hazaña. Ellos decían, es imposible que haya podido romper la capa de hielo con esa piedra y esas manitas.

Un anciano que pasaba por ahí, les dijo. Yo sé cómo lo han hecho, y es que no había nadie para decirle que no podía hacerlo.

 

Nunca te rindas y confía en ti y tus habilidades. 

EL ORIGEN DE LA FELICIDAD

Había una vez un niño que era muy feliz. No tenía muchos juguetes, ni dinero. Él decía que lo que le hacía feliz era hacer cosas por los demás. Eso le causaba una buena sensación en su interior. 

Nadie le creía y pensaban que no estaba muy bien. Dedicaba todo el día a ayudar a los demás, a dar limosna y ayudar a los más pobres. Cuidaba de los animales, limpiaba los parques, pero raras veces hacía cosas para él y su disfrute.

Un día conoció a un famoso médico al que extrañó tanto tu caso, que decidió investigarlo. Para ello le metió en una máquina, donde vieron que cada vez que el niño ayudaba a los demás, había millones de angelitos diminutos en su interior que le hacían cosquillas en su corazón. 

Todo esto explicaba la felicidad del niño, pero el médico siguió investigando hasta que se dio cuenta que todas las personas tienen esos angelitos.

Pero que como no hacemos tantas cosas para ayudar a los demás, los angelitos están en el interior haciendo el vago. 

Te reto a que esta semana sientas estas cosquillitas en tu corazón y hagas trabajar a los angelitos.  ¿Te animas?

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MIÉRCOLES 24 nov.
En el cuento “Maestro Calasanz” que vamos a ver, descubriremos lo bueno que era José de
Calasanz y las cosas importantes que realizó durante su vida. ¡ Escuchad y mirad con atención!
Ver Cuento “Maestro Calasanz”

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EL ÁGUILA Y EL CARACOL

Un águila real iba volando orgullosamente, cuando fue a posarse en una roca donde tenía su nido. Vio allí un pequeño caracol y muy sorprendida dijo:

  • Pero, ¿cómo tú que andas tan despacio, has podido subir hasta aquí a verme?

Y humildemente, le contesta el caracol:

  • Pues he subido arrastrándome. He tardado mucho, pero, como tengo paciencia, no me ha importado esta tardanza porque por fin he llegado hasta aquí.

Comentamos: ¿son la paciencia y el esfuerzo necesarios para conseguir algo? ¿Siempre? ¿Alguna vez? Coméntalo. ¿Es hoy necesaria la perseverancia, constancia?

Recordamos hoy la figura de San José de Calasanz. ¿Recuerdas algo de su vida donde se vea que era paciente y humilde? Cuéntalo. ¿Cuál fue su meta? ¿Era una persona perseverante?

Se lo pedimos a María, que nos ayude como a Calasanz. A tu amparo y protección…