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Miércoles de fábula

Miércoles 9 de septiembre

FABULA DEL RUISEÑOR Y EL ROSAL SECO 

En un hermoso jardín, un viejo rosal se secó por completo tras un crudo invierno. Mientras los demás árboles le daban la espalda, un pequeño ruiseñor decidió quedarse a su lado, recordando con profunda gratitud cuántas veces el rosal le había dado sombra, refugio y protección en el pasado.

Para devolverle la vida a su amigo antes de que el jardinero lo arrancara, el ruiseñor aceptó un tierno y doloroso sacrificio: cantar toda la noche apoyando su pecho contra una de las espinas del rosal. Con su canto más puro, su energía vital se transmitió al árbol. Al amanecer, el ruiseñor cayó sin vida, pero el rosal floreció con la rosa roja más hermosa jamás vista, reviviendo para siempre.

Reflexión :
La gratitud y el amor verdadero no se miden por palabras, sino por nuestra disposición a sostener a los demás en sus momentos más difíciles. Hoy es un buen día para recordar a quienes nos han cuidado en el pasado y ofrecer, con pequeños o grandes gestos, lo mejor de nosotros para ayudar a quienes nos rodean. 

QUE ESTE PUEDA SER NUESTRO COMPROMISO

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Miércoles 16 septiembre

Fábula El Dique de Ciro 

La colonia de castores debía reforzar el gran dique antes de la tormenta. A Efrén y a Ciro les asignaron la zona norte.

Efrén trabajó duro todas las mañanas: cargó troncos gruesos, buscó piedras y unió todo con arcilla fuerte. Ciro, en cambio, prefirió jugar con las nutrias y dejarlo todo para después. Para cumplir el expediente, tapó su zona con unas cuantas ramas secas y hojas, pensando: "Nadie notará la diferencia, un solo trozo no importa".

Esa noche llegó la tormenta. El río creció con furia. La parte de Efrén ni se movió, pero las ramas sueltas de Ciro salieron volando, rompiendo el dique e inundando la madriguera de toda la colonia.

Viendo sus cosas flotar en el agua, Ciro entendió que su pereza había perjudicado a todos.

La responsabilidad no es una obligación aburrida; es el compromiso de que los demás puedan confiar en ti. Cuando decides no hacer tu parte (en la escuela, en casa o con tus amigos), el dique del equipo se rompe.

¿Qué pequeña responsabilidad vas a cumplir hoy con excelencia para que tu grupo se mantenga fuerte?

Miércoles 23 

La Cometa y el Viento

Había una vez una cometa de colores muy vivos que volaba alta en lo alto de una colina. Estaba atada a un hilo largo que sostenía un niño.

La cometa se sentía triste. Miraba el cielo inmenso y pensaba que el hilo era una cadena pesada. «Si este hilo no existiera», se decía a sí misma, «podría volar hasta tocar las estrellas y viajar por todo el mundo».

Un día, sopló un viento muy fuerte y bravo. La cometa tiró con todas sus fuerzas contra el hilo hasta que logró romperlo. Al principio, sintió una alegría enorme. Creyó que por fin era totalmente libre. 

Pero la alegría duró muy poco. Sin el hilo que la guiaba y le daba equilibrio, la cometa perdió el control. El viento soplaba de un lado a otro sin rumbo fijo. Ya no podía elegir hacia dónde ir ni cómo mantenerse en el aire. Cayó en picada y quedó enredada en las ramas oscuras de un árbol viejo, rota y sucia. 

Pasaron las horas hasta que el niño llegó buscando su cometa. Con paciencia y mucho cuidado, la desató de las ramas, limpió sus hojas y volvió a atarla con firmeza al hilo.

Moraleja: La verdadera libertad no es hacer lo que uno quiere, sino que necesita apoyarse en la responsabilidad para acertar con lo que es verdad y lleva a ser más feliz y coherente. 

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A tu amparo y protección...

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